Bioescáner NLS Obermax
Lenguaje de simulación neuronal y entropía cuántica aplicados al análisis de órganos y tejidos.


Fase diagnóstica
Para entender el Biosistema NLS (Neural Simulation Language), primero imaginemos su propio cerebro.
La ciencia detrás: tenemos aproximadamente 86 mil millones de células nerviosas llamadas neuronas. Ellas no trabajan solas; se comunican entre sí mediante impulsos eléctricos y químicos a través de conexiones llamadas sinapsis. Cada pensamiento, recuerdo o movimiento es una red de estas neuronas disparándose juntas.
El toque del Biosistema NLS: es un superprograma de computadora (un lenguaje de simulación especializado) diseñado por científicos para imitar en la pantalla exactamente cómo funciona este tejido vivo. No simula una calculadora fría; simula la vida misma procesando información mediante algoritmos inspirados en la biología celular.
A nivel subatómico y celular, la naturaleza no sigue reglas rígidas de una computadora tradicional; la naturaleza es probabilística, conectada y dinámica.
Paralelismo masivo: una computadora normal piensa en fila (hace una cosa a la vez muy rápido). Una red neuronal simula lo que hace tu cerebro: miles de millones de procesos ocurriendo al mismo tiempo. El Biosistema NLS permite construir modelos virtuales donde miles de "neuronas artificiales" colaboran simultáneamente.
Plasticidad sináptica (aprender es cambiar): cuando aprenden algo nuevo, las conexiones entre las neuronas virtuales de NLS se fortalecen o se debilitan, imitando un fenómeno biológico real llamado potenciación a largo plazo. Es literalmente el equivalente digital del aprendizaje y la memoria.
Entropía cuántica y frecuencia de los tejidos
NLS se inspira en los planteamientos de Theodore Van Hoven, quien introduce la teoría de la lógica de entropía cuántica: “el intercambio de información entre los sistemas se lleva a cabo a distancia, de forma asociativa y selectiva, no lineal, gracias a la cantidad apropiada de radiación electromagnética, con la energía adecuada para la desestabilización de los enlaces de la estructura elemental del sistema”.
A esto le llamamos “detectar los niveles de entropía”, es decir, los micro-estados presentes dentro de un sistema (macro-estado) que le dan forma al mismo. Los organismos vivos, incluyendo órganos y tejidos, emiten una frecuencia, y cada una tiene su propia vibración eléctrica; si alguna de estas frecuencias está alterada y permanece así, sobreviene la enfermedad.
Sabemos que los seres humanos formamos parte de un campo electromagnético universal y cada una de nuestras estructuras biológicas tiene su propia y característica oscilación electromagnética. Cada parte de nuestro organismo, incluida la más pequeña, emite un sonido (inaudible) distinto; por ejemplo: la retina emite un “sonido” de 8.2 Hz y los huesos de 1.8 Hz.
Cada órgano y tejido tiene su propia y particular frecuencia almacenada en la memoria del programa, que puede ser visualizada en la pantalla bajo la forma de un gráfico que representa la condición de estabilidad o deterioro (entropía) de dicho tejido u órgano. El equipo capta la frecuencia electromagnética de cada sistema evaluado, la compara y la muestra en gráficas frente a muestras de tejidos sanos.
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